Sunday, September 17, 2006

La Tradición como Respuesta.

Según René Guénon, la “modernidad” es el producto de una degeneración relativamente reciente debida a la incomprensión de las antiguas tradiciones[1], resultado de haber puesto su foco de atención exclusivamente en las limitadas capacidades de la razón humana. Guénon en “La Crisis de la Modernidad” desnuda el pensamiento occidental y la modernidad, y la expone como la “anormalidad” del ser humano, siendo lo “normal” lo que las tradiciones en todo el mundo han y habían desarrollado. A este respecto yo me encontraba equivocado.

Había expuesto en anteriores intervenciones sobre la necesidad de integrar el aspecto contemplativo de Oriente y el aspecto activo de Occidente, como si Occidente fuera la contra parte de Oriente, mas según Guénon esto no es así, sino que Occidente necesita ser como Oriente; como Occidente mismo fue hace cientos de años teniendo su última expresión en la Edad Media. Esto es poner su confianza en los conocimientos metafísicos y espirituales para desde ahí formar su base como sociedad. Así, a lo largo de su obra, Guénon habla del Islamismo exotérico y esotérico (el primero dependiendo del segundo), habla sobre el Confusionismo y Taoismo (dependientes de la misma forma) y otras tradiciones como el Hinduísmo, la francomasonería, el hermetismo y el esoterismo cristiano, las cuales todas, desde sus formas exotéricas expresadas en las religiones, cómo en sus formas esotéricas expresadas en los caminos espirituales personales, buscan el mismo fin: el conocimiento verdadero, la identificación con la Unidad.

A Guénon se le escapan las tradiciones americanas, teniendo entre nosotros un abanico maravilloso que aun se conserva en algunos rincones de América y que buscan exactamente lo mismo. El maestro Aukanaw, Maestro Mapuche a quién he estado leyendo a través de la página www.geocities.com/aukanawel y que Felipe me ha confirmado su veracidad, les llama a estas sociedades: sociedades hierocéntricas, (del griego hieros = sagrado) en las que el eje de todas las actividades es los sagrado. El mismo Aukanaw hace paralelismos entre procesos iniciáticos idénticos o muy similares con las tradiciones antes mencionadas; y es que para Guénon por ejemplo, solo existe una sola Verdad cognoscible, lo que tiene ligeras variaciones es su acercamiento en el mundo de las formas.


En estas sociedades hierocéntricas, donde su estructura está basada en un conocimiento de orden superior al humano, cada una de las actividades humanas está alineada con el fin de acercarse cada vez mas a ese Principio Unico, a lo Eterno, a lo Permanente, a lo Inmutable, en otras palabras: al Centro. Así cada oficio, por ejemplo, en su que hacer contenía un conocimiento que se vinculaban con los mismos conocimientos inciciáticos[2]. Antiguamente había poca distinción entre ciencia, oficio y arte, pues todas estaban vinculadas a los conocimientos trascendentales y todo buscando el mismo fin trascendental. Así el arte era y es en estas tradiciones tan solo un soporte para ayudar a alcanzar dicho fin.[3]


Dice Guénon sobre las artes: - lo que entonces constituye su valor verdadero, no es tanto lo que son en sí mismas, sino las posibilidades de expresión que proporcionan, más allá de aquellas a las que se limita el lenguaje ordinario. En una palabra, sus producciones están destinadas ante todo para servir de “soportes” a la meditación, de “puntos de apoyo” para una comprensión tan profunda y tan amplia como sea posible, lo cual constituye la razón misma de ser de todo simbolismo; y todo, en ella, hasta en los mínimos detalles, debe estar determinado por esta consideración y subordinado a este fin, sin ninguna añadidura inútil desprovista de significado o destinada a jugar un papel simplemente “decorativo” u “ “ornamental” Mas adelante dice: - Evidentemente, aquí una vez más, la geometría debe de ser considerada de una forma muy diferente de cómo la consideran los matemáticos profanos ...que quieren atribuir a esta ciencia un origen “empírico” y utilitario; tenemos en ello un ejemplo de cómo las ciencias están ligadas entre sí desde el punto de vista tradicional, a tal punto que se las podría incluso considerar a veces como solo siendo de alguna manera las expresiones de las mismas verdades en lenguajes diferentes, lo cual es además solo una consecuencia muy natural de la “ley de las correspondencias” que es el fundamento propio de todo simbolismo[4]-.-

El mundo de las formas.

Tenemos entonces el Principio Inmutable manifestado, entre otros, en este mundo de las formas. El ser humano tiene la capacidad de percibir tanto el mundo de las formas como mundos que escapan a estas; mundos mas allá de lo humano, siendo todas proyección del mismo Principio en distintas dimensiones. El mundo humano es tan solo un estrato en relación directa con todas las demás, sin embargo el hombre occidental solo puede percibir una, la de las formas, en la que nos encontramos atrapados. Algunos chamanes las llaman “realidades no ordinarias” solo perceptibles bajo el desarrollo de los “estados múltiples del ser”[5]
Sin embargo, desde mi punto de vista, es en este mundo de las formas donde se encuentra el mayor problema actualmente. En el que cada una de las formas las hemos desvinculado de los principios trascendentes y sagrados a diferencia de las culturas hirocéntricas. Y me parece que podemos comenzar a cuestionarnos y replantear cada una de las forma en la que hacemos las cosas y comenzar a reconocer su aspecto sagrado. Desde el comer, saludar, amar y trabajar, al relacionarse, conocerse, desarrollarse y vivirse.

Para poder restaurar el aspecto sagrado en la cotidianidad, en realidad se debería de ser un conocedor del conocimiento mismo que contienen las tradiciones. Por lo pronto no es el caso pero creo que se puede comenzar a experimentar y conforme se vaya adquiriendo mas conocimiento ir perfeccionando las mismas formas propuestas. En todos los procesos de estas mismas tradiciones, el punto de partida para llegar a dominar los “estados múltiples del ser” osea irse integrando hacia la Unidad, es el desarrollo de todas las posibilidades contenidas en la individualidad humana[6]. Por lo que creo se podría plantear, como principio, que cada una de las nuevas formas propuestas ayudara a desarrollar alguna de las múltiples posibilidades del ser humano.


Cabe mencionar que esta propuesta tan solo se enmarcaría, por lo pronto, en el mundo de las formas o el mundo de la multiplicidad, el único que a la fecha podemos percibir y a través del cual algunas personas con mucho trabajo pueden romper esa ilusión y alcanzar a percibir mas allá. Pero lo que quiero decir es que todos los medios de soporte (como les llama Guénon) como el arte, la ciencia, los ejercicios de respiración y de concentración, los ritos, los mantras, etc., pertenecientes a cada una de las tradiciones, no actúan solamente en el mundo de las formas, sino que por esta “ley de correspondencia” están diseñados, si se pudiera decir así, en correspondencia con otros aspectos superiores de la realidad y no solo eso, diseñados para ayudar a alcanzar el fin último: la liberación total. Poco a poco se puede ir llegando mas lejos.



[1] René Guénon “La Crisis de la Modernidad”
[2] Artículo “Las Artes y su Concepción Tradicional”, publicado en Miscelánea, París, Gallimund 1990
[3] René Guénon “La Metafísica Oriental” Sophia Parennis
[4] Artículo “Las Artes y su Concepción Tradicional”, publicado en Miscelánea , París, Gallimund 1990
[5] , 6 René Guénon “La Metafísica Oriental” Sophia Parennis



Bocetos usando el principio del Centro y Circunferencia.

Experimentos formales empezando a incursionar en la acuarela de forma muy básica y avanzando poco a poco. Se podrá ver la evolución de abajo hacia arriba.

Los primeros de 13 x 13 cms y los últimos de 20 x 20 cms.

Los últimos dos ya con la posibilidad de realizarlos en madera.

Saturday, September 02, 2006



Ejercicio formal con principio de Mandala: del centro hacia fuera pero sin concordancia cósmica conciente.

Juego de lo bidimencional a lo tridimencional.

Juego con escalas.